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Archive for the ‘Innovation’ Category

Desayuno con inventores

Sunday, November 11th, 2007

(Reproducción del post realizado en dnx)

He tenido la fortuna de poder compartir 3 horas de charla con dos personas fascinantes. Uno, ya mayor, al que según confiesa el futuro ha dejado de interesarle, y otro extremadamente joven que devora el porvenir con una energía reposada, humilde e increíblemente productiva.
El primero es Manuel Jalón, creador de cientos de patentes, pero particularmente de dos que cambiaron el mundo; la fregona “española” (realmente el binomiofregona + cubo escurridor de plástico tal y como lo conocemos ahora) y la jeringuilla desechable. El segundo es Santi Ambit que estoy seguro se convertirá en otro transformador del mundo. De momento, a sus 22 años, ha creado cosas tan diversas como unos zapatos para invidentes ( que les permiten identificar mejor los cambios de rugosidad del terreno), un tapón hiperbarato para botellas descorchadas, que junto con un posavasos (posabotellas en este caso) que se convierte en bolsa cilíndrica para cubrir la botella permite llevarse el vino sobrante en restaurantes sin que se derrame ni el contenido ni la dignidad del comensal.

La conversación nos ha llevado por muchos y muy entretenidos caminos que han quedado grabados por David de Prado Sr, el propiciador del encuentro y nexo de unión entre todos, pero para mi ha habido dos momentos especiales.

El primero ha sido conocer de primera mano cómo se gesto un invento como la fregona, que revolucionó la sociedad en aspectos que era imposible prever. Poner a la mujer de pie fue el primer paso físico de un movimiento simbólico de mucho mayor alcance.

Manuel Jalón, era un ingeniero aeronáutico dentro del ejército. Un militar de carrera enamorado de los aviones. Durante uno de los cursos que recibían en Estados Unidos para aprender a realizar el mantenimiento de los aparatos que los americanos nos vendían ocurrió algo que sería la semilla del posterior invento.
Los cursos eran impartidos por turnos a los diferentes países aliados durante 24 horas al día. Dado que nunca se paraba y que el espacio iba siendo ocupado sucesivamente por diferentes grupos de oficiales, era necesario que fueran los propios militares los que se encargasen de dejar las aulas limpias para el turno siguiente. Esto generó un problema a los oficiales españoles que consideraban indigno fregar el suelo. Tras unas negociaciones que evidenciaron la soledad de la postura española ( el resto de países no le veía mayor problema a fregar), los españoles cogieron un fregona y se pusieron manos a la obra. Esa fue la oportunidad de tomar contacto con un instrumento que nuna hubiera caido en manos de Jalón de otra manera.
Las fregonas americanas son diferentes a las nuestras y aunque ya tenían palo para estar de pie, su sistema de escurrido por rodillos era incómodo y poco eficiente.
De vuelta en España Manuel buscaba la forma de dar salida empresarial a su enorme capacidad inventiva y pensaba en elementos para mejorar la aeronáutica cuando un amigo le hizo ver que ese no era el camino. Mientras hablaban y veían a una mujer fregar de rodillas le dijo -“lo que tenias que hacer es levantar a esa mujer del suelo”. Y él recordando su experiencia americana se puso a trabajar.

El proceso fue muy complejo principalmente por dos razones. Una porque el plástico no era un elemento ni común ni facil de conseguir en la españa de los 50, otra porque los sistemas de escurrido que creaban desestabilizaban el cubo volcándolo o vertiendo el agua.
Diseñó el cubo como si se tratara del proyecto de un avión y cuando consiguió el diseño definitivo vino la parte mas difícil; venderlo. Los vendían de uno en uno y fregando los comercios para que la gente entendiera la utilidad del invento. Una mujer cuyo marido obtuvo una de regalo fue a devolverlo porque “no se si ustedes saben que las mujeres friegan de rodillas”.

Decía antes que hubo dos momentos especiales. El segundo ha sido cuando hemos analizado con algo de humor la falta de innovación en España. Andábamos jugando con la teoría de la falta de garajes en los que crear un Apple cuando Manuel se ha puesto muy serio y ha dicho “ojo, el espacio es fundamental. A un pobre dadle espacio”.
Para que aparezca gente con espíritu innovador es necesario disponer de un sitio en el que cacharrear, experimentar, guardar lo que otros desechan. El fomento de la innovacion desde las primeras etapas de la educacion esta muy relacionado con la distribucion del espacio en las casas.
De esta interesante idea hemos saltado al libro de urbanidad que utilizaban en sus tiempos de estudiante. Este libro ofrecía pautas para obtener niños bien educados. La mayoría de ellas encaminadas a la coacción de la curiosidad. Recordaba Jalón como uno de los ejemplos a no seguir era un niño rajando un sillón por el que salían los muelles. Él lo hizo según llegó a casa, quería saber cómo era un sillón por dentro.
Y así nos hemos inventado una teoría sobre una educación basada en la aniquilación de la exploración y el riesgo (niño no hagas eso) y un país de casas mal equipadas para gente con ganas de construir.

Y así se nos ha ido la mañana en Zaragoza. Una buena mañana.