El pasado viernes 11 de septiembre tuvimos finalmente el primer taller de innovación realizado con personas interesadas en ser alumnos del curso piloto de la escuela.
Estuvimos todo el viernes trabajando juntos, aprendiendo unos de otros y buscando ideas para poner en marcha el curso.
Como es natural acabamos con unas cervecillas postveraniegas en el centro de Madrid.
Hubo una sensación general de descubrimiento de un cierto orden en el caos creativo. La mayoría eran diseñadores que pasan el día creando, buscando inspiración y plasmando lo que ven dentro de sus cabezas. La mayoría ha tenido formación en lo referente a cómo expresar formalmente lo que piensan y sienten, pero casi ninguno había experimentado el uso de técnicas y herramientas para inspirarse y buscar ideas. Creo que eso fue lo que más interesó al grupo, ver y experimentar como con pequeños aprendizajes uno puede multiplicar su potencial creativo.
















